Mostrando entradas con la etiqueta Historia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Historia. Mostrar todas las entradas

Espigolant d'ací i d'allà, mi nueva obra de teatro

Las «Escoles Noves» hace cien años. Arxiu de Constantí.

A finales de febrero terminé, por fin, mi tercera obra de teatro: Espigolant d'ací i d'allà, un relato sobre la construcción de las primera escuelas municipales de Constantí, que en este 2020 cumplen 100 años. En un principio se iba a representar el próximo 26 de abril, pero, dadas las circunstancias, su estreno deberá esperar.

En palabras de uno de sus impulsores, Mn. Ramon Bergadà, "el dia 20, del año 20, del siglo 20" se materializó un proyecto hasta entonces impensable. Impensable por las disensiones políticas, impensable por la falta de recursos, impensable por las fricciones sociales… Y, sin embargo, una vez más la unión hizo la fuerza.

Para commemorar este hecho tan importante para la población, se ha organizado un sinfín de actividades culturales: una exposición permanente al aire libre en la Plaça de les Escoles, un concurso literario con el tema "Relats d'Escola" y el siguiente documental, maravilloso, en el que también he participado como investigador y gestor del Patrimonio Cultural:

La orden de la Merced

Nuestra Señora de La Merced y los santos mercedarios (fuente: wikipedia)

¿Quién no ha sentido fascinación alguna vez por las órdenes militares? Tampoco yo he escapado a su embrujo. Tal vez la razón de más peso haya sido que fui seminarista en una orden que, en su origen, fue militar: la Orden Real y Militar de Nuestra Señora de la Merced para la Redención de Cautivos, tal como expresa su himno:
Militar
como fueron militares
los hijos de su amor
y de su Fe.
Surge radiante,
hoy la orden celeste,
real y militar
de la Merced.
El ideario que rige la vida de los frailes está plasmado en las Constituciones de la Orden, basadas en la regla de San Agustín, y el ritmo de vida monacal no difiere demasiado del de otras órdenes del grupo de las «mendicantes», al que pertenece también otra orden redentora: los trinitarios.

La Merced nació en 1218 para redimir cristianos cautivos en tierras sarracenas, para lo cual los frailes salían a recorrer los caminos para pedir limosna. Con el dinero recaudado compraban la libertad de otros cristianos. De ahí lo de «mendicantes».