Cómo armar tu propio EDC


Han transcurrido casi dos años desde que me inicié en la práctica del EDC (Every Day Carry) y si ahora tuviera que empezar de nuevo, sabiendo lo que sé, no cometería muchos de los errores que en su día cometí. Es lo que tiene el proceso de aprendizaje.

1. QUÉ ES Y QUÉ NO ES UN EDC

El primero de mis errores fue no saber definir o diferenciar. Me explico, en muchos vídeos y en algunas plataformas de compras online meten en el mismo saco el kit de supervivencia y el EDC, cuando la filosofía de uno y otro no es exactamente la misma, aunque puedan estar relacionadas. A mi parecer:

  • Un EDC no es un kit de supervivencia. En los países más desarrollados, especialmente en las zonas urbanas, son raras las ocasiones en las que nos veremos en una situación comprometida en la que nuestras vidas se vean seriamente amenazadas (aunque en casos de emergencia sanitaria, riesgo sísmico o volcánico, violencia extrema… puede que debas incorporar algún extra a tu equipo). Por lo que incluir un kit de pesca como EDC en medio de Barcelona no resulta a priori lo más lógico. Sin embargo, sí que nos enfrentamos a pequeños retos, incomodidades o imprevistos derivados de nuestro entorno o de nuestra profesión u oficio. Ahora bien, si en algún momento te sorprende una situación extrema, piensa que aquello que lleves contigo se va a transformar automáticamente en tu kit de supervivencia, por lo que deberías confeccionar tu EDC con cuidado, pero si caer en lo absurdo.

  • Un EDC tampoco es una caja de herramientas al uso. A ver cómo lo explico para que se me entienda: ¿Quién llevaría un taladro a comprar el pan? Pues eso. Si necesitas herramientas para trabajar (o cualquier otra actividad planificada como el bricolaje, por ejemplo) lo habitual es que dispongas de una caja o de una bolsa de herramientas en tu vehículo o en tu lugar de trabajo, casa o garaje y no que cargues con ellas todos los días. En un EDC incorporarás algunas herramientas para solventar situaciones cotidianas imprevistas y normalmente de poco calado. Aunque esta es solo mi opinión, cada uno es libre de llevar lo que desee, por supuesto.

Vale, ¿entonces, qué narices es un EDC? Es aquello que portas encima de manera habitual y que te permite salvar los pequeños contratiempos del día a día. La palabra clave es «siempre», de nada sirve tener la mejor multiherramienta si cuando la necesitas no la tienes contigo. El EDC es algo muy personal, por lo que no puede haber dos exactamente iguales, como tampoco lo serán un equipo enfocado a un entorno urbano que el adecuado para un medio natural o el orientado a cierta profesión.

2. RECOMENDACIONES PARA CREAR TU EDC

Lo que propongo en este artículo es confeccionar algo que pese poco y que se pueda llevar en un bolsillo discretamente y sin que se nos caigan los pantalones, pero antes me permito sugerir una serie de recomendaciones para quienes deseen iniciarse en esta práctica preparacionista:

  1. Sé realista y honesto contigo mismo: ¿para qué necesitas un EDC? ¿Cuáles son tus necesidades diarias? ¿Qué uso le darás? ¿En qué entorno te mueves habitualmente? ¿Cuánto peso estás dispuesto a llevar? ¿Cómo lo llevarás? ¿Cuánto dinero quieres invertir? Y digo invertir porque creo que lo que gastemos en un buen equipo es una inversión de futuro.

  2. Aprovecha lo que ya tienes: es muy probable que en algún cajón guardes algún llavero linterna, una navajita minúscula, un monedero o cualquier otro elemento que en su día no sabías qué uso darle. Tal vez ahora puedas aprovechar esos ítems y darles una utilidad.

  3. Empieza por lo más sencillo, pero de una cierta calidad: una herramienta de usos múltiples, una linterna, un encendedor, un bolígrafo y un contenedor para todo ello. Un EDC sencillo y ligero es garantía de que lo llevarás a menudo. A partir de aquí, infórmate y aprende, experimenta, cambia elementos, añade otros nuevos, quita los que no uses… Incido en lo de que tengan una cierta calidad porque llegado el momento de usarlos desearás que respondan como esperas.

  4. No compres kits preparados porque no se ajustarán plenamente a tus necesidades. Además, están enfocados más bien a la práctica de la supervivencia e incorporan elementos que no suelen utilizarse en el día a día de cualquiera de nosotros. Por no decir que muchos de estos elementos son de dudosa calidad, así que te puedes llevar una sorpresa cuando necesites echar mano de ellos en un escenario complicado.

  5. Un EDC no tiene por qué ser necesariamente caro (de hecho, me he planteado el reto de crear un buen EDC por menos de 20 euros y lo compartiré contigo en un próximo post). Así, si lo pierdes no te arrancarás los pelos de la cabeza por el dineral empleado. Quién sabe, tal vez descubras –por el contrario– que esto del EDC no es para ti sin haberte gastado una fortuna. Desde hace algún tiempo, el postureo en redes sociales es cada vez mayor, parece existir una especie de competición por el uso de ciertas marcas o sobre quién porta más cosas en su bolso o mochila diarios. No te dejes deslumbrar por ello, simplemente, considera lo que he expuesto en el primer punto de esta lista y saca tus propias conclusiones sin dejarte influir por los intereses de ciertos comerciales disfrazados de expertos.

  6. Aprende lo básico de primeros auxilios, a gestionar el estrés y algunas habilidades técnicas. No olvides que ante cualquier eventualidad tus mejores herramientas son tu mente y tu cuerpo. Se tiende a alimentar la creencia de que en caso de necesidad lo más importante son las herramientas que tengas a tu disposición. Evidentemente, las herramientas ayudan y facilitan el poder salir airoso de algunas situaciones… siempre que sepas manejarlas adecuadamente y tengas condiciones para hacerlo. ¿Qué pasa entonces si no tienes nada a mano o no puedes utilizarlas? Pues que tendrás que tirar de instinto y de ingenio. En este punto es donde entrarán en juego tu fortaleza mental y los conocimientos y técnicas adquiridos.


3. CÓMO PREPARAR UN EDC

Una vez repasado lo esencial, ahora sí, te enseñaré a preparar tu EDC. Entono el mea culpa desde el principio porque estos elementos están basados en un entorno urbano e influidos por mis gustos y necesidades, como no podría ser de otra manera. Plantéatelo como un punto de partida sobre el que crear tu propio equipo.

3.1. Elementos indispensables en cualquier EDC

Aparte de nuestra cartera con documentación y tarjetas varias, el reloj, las llaves, el móvil, las gafas (si  usas) y algo de dinero en efectivo, los siguientes elementos se consideran básicos:

  • Linterna: no entenderás las razones su utilidad… hasta que la necesites (y te aseguro que en algún momento la necesitarás). 
  • Encendedor. Incluso aunque no fumes este artículo te resultará de utilidad en numerosas ocasiones; por ejemplo, para quemar un hilo sintético, esterilizar un alfiler antes de quitarnos una espina, derretir una barra de pegamento, ofrecer fuego a quien nos lo pida…
  • Bolígrafo: ¿realmente necesitas que te explique para qué lo puedes usar?
  • Multiusos: a los elementos anteriores podemos añadir una pequeña navaja multiusos (hoja, tijeras, destornillador). Si lo prefieres, puedes optar por una pequeña multiherramienta. Las hay de alicates o de tijeras. Son más versátiles que una navaja, pero también más pesadas y habitualmente más caras.
  • Contenedor. Es donde guardarás tus elementos. Te sugiero que uses un monedero o similar para así tener un EDC realmente portable, liviano y discreto. Ahora bien, si prefieres una pequeña lata metálica o una cajita de plástico, también son opciones válidas. Elige el contenedor que mejor se adapte a tus gustos, su portabilidad y al uso que le vayas a dar.

3.2. No me gusta llevar una navaja encima

Es posible que no quieras llevar una navaja encima ya sea porque te sientas incómodo con ella, por las restricciones legales existentes o porque la ocasión no lo permite. Por supuesto, hay alternativas sin perder funcionalidad en nuestro EDC. Veamos los siguientes elementos:

  • Mini alicates sin hoja de corte. La casa Swiss + Tech tiene dos modelos económicos y muy interesantes. En un espacio muy contenido ofrece unos pequeños alicates (la parte delantera actúan como pinzas de agarre y el mecanizado posterior como mordaza o llave de tuercas), un destornillador plano, un destornillador philips, cortacables y puede llevarse como llavero.
  • Tijeras plegables. Existen varios modelos y todos rondan entre un euro y dos de precio. Para mí, las tijeras son insustituibles y en ciudad las usarás mucho más que la hoja de corte; con más razón si no dispones de esta, entonces te resultarán imprescindibles. Es cierto que con unas tijeras no se puede hacer todo lo que harías con una navaja, pero sí una gran parte de esos trabajos, como abrir un paquete; otras tareas las hace incluso mejor, como cortar hilos, papel o arreglar una uña rota.
  • Victorinox Jetsetter: Se trata de una pequeña multiusos que tiene unas excelentes tijeras, un impresionante destornillador philips imantado, abridor de bebidas y pelacables, pinzas y palillo de dientes (que obviamente uso para otros menesteres). Aprovechando que el destornillador está imantado he insertado un diminuto alfiler en el hueco del abridor.

Así pues, con cualquiera de estos elementos podemos confeccionar un EDC sin hoja de corte, lo que lo hace portable en un número mayor de situaciones y nada alarmante para los demás si haces uso de ellos en público.

Las propuestas anteriores son adecuadas para nuestro día a día urbano. Por supuesto, puedes añadir otros elementos, combinar los que te muestro aquí, quitar alguno de ellos… ¿Con esto tendría mis necesidades diarias cubiertas? Eso lo dejo a tu criterio, pero te voy a explicar mi caso.

4. MI EDC URBANO DE USO REAL


Mi EDC va en un monedero de cuero que compré en un bazar y me costó menos de dos euros. Tiene unas dimensiones de 12 x 9 cm y cuatro bolsillos con cremallera, lo que me permite disponer mis gadgets de forma cómoda, ordenada y accesible. Contiene en su interior:

  • Navaja multiusos: voy rotando varios modelos de Victorinox: Jetsetter, Classic SD, Executive 81 o Midnite Manager, que es mi favorita y a la que he dedicado este post.
  • Mini alicates Swiss + Tech 6 en1.
  • Mechero BIC Mini.
  • Linterna recargable S11.
  • Bolígrafo metálico de 10 cm.
  • Pastillero, pequeña cápsula metálica estanca en la que llevo mi medicación habitual.
  • Silbato metálico.
  • Un par de tiritas.
  • Un sobre de ibuprofeno con arginina.
  • Pendrive.
  • Cable corto de carga tipo Micro USB con un adaptador a USB C.
  • Auricular cableado de un solo oído.
  • Kit de costura.
  • Imperdibles, clips y alfileres.
  • Pinzas metálicas.
  • Cinta americana.
  • Algunas hojitas sueltas de papel cuadriculado.
  • Una pequeña libreta de notas hecha por mí.
  • Dinero en efectivo.

Con todo dentro, el monedero tiene un grosor de unos 2,5 cm y un peso total de 202,2 gramos. Además, todo queda bien colocado en su sitio y el exterior queda prácticamente plano, por lo que se puede llevar cómodamente en el bolsillo de cualquier chaqueta o dentro en un bolso más grande. 

Por supuesto, un EDC no es algo estático, sino que va evolucionando con el tiempo, para muestra: la fotografía que ilustra esta entrada es la de mi primer EDC. Hablaré de todo ello y de mi EDC actual con más detalle en un próximo artículo.

Espero, pues, que con todas estas recomendaciones hayas podido hacerte una idea de cómo armar (o modificar) tu propio EDC urbano.

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